En el susurro del viento, hallo tu voz,
Eco de amor, que nunca se va.
Tu abrazo eterno, en cada rincón,
Guía mis pasos, aún en tu ausencia.
Seis inviernos pasaron desde tu partida,
Dejaste un vacío, profundo y real.
La oscuridad me envolvió en sus brazos
Pero el recuerdo de tu amor, fue mi lucero.
Dejaste enseñanzas y risas dulces,
Tu cuidado, un faro en la tempestad.
Aunque la tristeza inundó mis noches,
Hoy busco la luz, deseo sanar.
Tu cariño fue mi abrigo, mi refugio sagrado,
En cada gesto, en cada mirada.
Lamento si falle.Prometo honrar tu legado amado,sanando mi alma, volviendo a la calma.
En cada aurora, siento tu cuidado,
Renace la esperanza, un nuevo despertar.
Aunque ya no estás aquí a mi lado,
Tu amor vive en mí, me invita a caminar.
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